Lo más calórico del menú navideño

Posted by Administrador - Diciembre 29th, 2009

Cuidado con las calorías del menú navideño, ya que solo durante la cena de navidad puedes llegar a consumir 3000 calorías, que equivale a la cantidad de calorías que necesitas para dos días.

Además del aumento de peso repentino, una cena navideña con alimentos y bebidas muy calóricos puede producirte problemas el estómago y al hígado que luego hay que aliviar con una dieta depurativa que baje la barriga y limpie el organismo.

Los alimentos más calóricos de un menú navideño son:

- Carne de pavo blanca u oscura con piel: 450 calorías.
- Salsa de arándanos: 200 calorías.
- Relleno del pavo con salsa hecha del jugo del pavo: 600 calorías.
- Batatas: 400 calorías.
- Cazuela de judías verdes, habichuela o porotos verdes: 190 calorías.
- Pie de calabaza con crema: 400 calorías.
- Una copa de ponche de huevo: 400 calorías.
- Pie de nuez con crema: 800 calorías.

No tienes por qué renunciar a estos alimentos. La clave esté en prepararlo y servirlos de modo que no sumen demasiadas calorías. Quítale la piel a la carne de pavo, usa aceite de oliva y leche desnatada para preparar las salsas, y evita freír las verduras y batatas.

Tampoco tienes que probar todos los platos del menú, elige lo que sabes que no te cae mal y lo que tiene menos grasa. bebe un vaso grande con agua o come una fruta con cáscara antes de la cena para que te reduzca el apetito.

fuente/nutricion.pro/

Menús especiales para paladares navideños

Posted by Administrador - Diciembre 29th, 2009

Restaurantes y hoteles ofrecen sus mejores creaciones para Nochebuena y Nochevieja.

¿Cenar en casa o cenar fuera? Es la pregunta que aparece todos los años en Nochebuena y Nochevieja. Aunque lo tradicional sigue siendo cenar en casa, con la familia, cada vez son más los que deciden llevarse la familia a cenar a un restaurante y pasar ese día fuera de los fogones. Para elegir, menús de todo tipo: desde lo más tradicional y clásico, a lo más vanguardista y experimental o, incluso, lo exótico.

¿Cenar en casa o fuera en Nochebuena y Nochevieja?
Elijamos lo que elijamos, lo que no cambia es la imposibilidad de quedarse con hambre: los menús suelen llevar aperitivos o entrantes entre los que no falta el jamón ibérico, las cremas, sopas (sopa de castaña, por ejemplo) o consomés, ensaladas y foies. Para los más exquisitos, ostras, que aparecen en los menús de los restaurantes de los hoteles de lujo Santo Mauro, Villamagna y Urban.

Entre los platos principales, aunque el pavo tiene un puesto especial en la cocina tradicional (por ejemplo, el pavo relleno de pasas, piñones y manzana reineta del restaurante El Bodegón), en la cocina de vanguardia el preferido es el pescado, ya sea besugo (con tallarines de calamares y compota de cebolla de La Buganvilla), rodaballo (a la frambuesa del, restaurante Jockey o con raíces de apio, del restaurante Teatriz), merluza (restaurante Zaranda), lubina (salvaje en caldo corto con percebes, del Urban Hotel, o al horno con cigalas o chips de alcachofas, del Casino Gran Madrid) o lenguado (asado, en el Hotel El Jardín de Orfila, o con salsa de almejas y salteado de chipirones, de El Bodegón).

Y, por supuesto, las carnes tradicionales: cochinillo (con escarola y granada, en el restaurante Arce, o confitado con cebollitas glaseadas, del restaurante Rubaiyat), cordero (paletilla con sobrasada y miel del restaurante Ramón Freixa Madrid), solomillo de las más variadas formas (como los medallones de solomillo de ciervo con salteado de hortalizas y jugo de su carne al Pedro Ximénez de La Taberna del Pescador o el de ternera con ragú de setas de Ramsés), capón (asado al estragón con manzanas y migas dulces, del Jockey, o relleno con castañas y chalotas, en el restaurante Zorzal) o, para los que buscan algo nuevo, el lomo de antílope con membrillo caramelizado del restaurante Ramsés.

Los precios, igual que los menús, son para todos los gustos: desde los 375 euros del menú de Urban Hotel, pasando por los 315 del Villamagna o los 290 del Hotel Santo Mauro, a los 175 del restaurante Zaranda o la posibilidad de elegir entre cuatro menús de entre 55 y 75 euros en el restaurante Pedro Larumbe. Si queremos algo más barato y de calidad, El Bodegón ofrece su menú por 140 euros, y La Taberna del Pescador por 80, el mismo precio que encontramos en La Buganvilla.

Para los paladares abiertos a lo exótico, Asia Gallery ofrece un menú con sopa de marisco, bogavante con jengibre, vieiras con salsa y judías negras o codornices con chile rojo por 200 euros. También Thai Gardens ofrece un menú especial, típico tailandés (78 euros), mientras que en el restaurante Olsen podemos degustar una cena típicamente escandinava (con salmón a la plancha con muselina de vieiras o blini de maíz con trucha ahumada) por 94 euros.

Los vegetarianos no están olvidados y pueden escoger un menú verde en Lágrimas Negras (restaurante del Hotel Puerta América) con platos como tempura de verduras, puré de hongos y risoteo de setas y trufa (150 euros). Opciones para pasar las Navidades a gusto de todos.

fuente/telecinco.es/

Cócteles de Navidad

Posted by Administrador - Diciembre 23rd, 2009

Las navidades traen a las mesas de nuestros hogares una multitud de recetas que podríamos denominar como gastronomía navideña.

Cada país tiene platos típicos, indispensables durante el transcurso de estas fiestas, en los que se emplean ingredientes casi obligados como los dulces o los frutos secos.

Como ejemplo de esto, en España, podríamos citar el turrón. Especialmente el de Jijona o el duro de Alicante. También los polvorones, peladillas, los orejones o los dátiles son manjares indispensables en nuestras mesas para estas fechas.

Fuera de nuestras fronteras, en el Reino Unido encontraríamos el tradicional Christmas Pudding, elaborado a base de ciruelas y en Italia hallaríamos el popular Panettone, una masa tipo brioche con pasas, típica de Milán. Otro ejemplo serían las Plätzchen, unas galletas típicas navideñas, que se elaboran en Alemania.

En muchos pueblos, dentro de este tipo de gastronomía, es muy típico encontrar los tradicionales Ponches de Navidad. Especialmente típicos en países anglosajones y latinoamericanos.

De origen persa, el ponche, estaba compuesto originariamente por cinco ingredientes: agua, azúcar alcohol, limón y especies. Éste era tradicionalmente servido en grandes poncheras de plata, ya que se decía que era este metal el que mejor preservaba las cualidades organolépticas de la mezcla.

Con el paso de los años han ido surgiendo diferentes variedades a lo largo del planeta como el Ponche Cremauna, típico de Venezuela, a base de huevos, azúcar y aguardiente o el Feuerzangenbowle, de origen germano y que está elaborado a base vino tinto y ron ardiendo que se vierte sobre un gran terrón de azúcar colocado en el fondo de la ponchera.

En base a esta tradición, en la que el ponche es el cóctel navideño por excelencia, hemos querido haceros cuatro propuestas para que estas fiestas podáis culminar vuestra propuesta gastronómica con cuatro cócteles inspirados en la Navidad, con los que esperamos que podáis sorprender a vuestros invitados.

Como primera propuesta, para la cena de Nochebuena, hemos pensado en un cóctel a base de champagne. Consideramos que un clásico como el Champagne Cocktail es un cóctel ideal con dar el pistoletazo de salida a la navidad.

Para el día de Navidad, os sugerimos un cóctel afterdinner, a base de turrón de Jijona: el Jijona Alexander.

Para la Nochevieja, hemos ideado una propuesta de lo más glamurosa con la que poder despedir el año. Es el Rose Martini, a base de néctar de rosas búlgaras y vodka Premium.

Por último, para el día de Año Nuevo, hemos creado una versión navideña del Daiquiri, nuestro Winter Daiquiri, un cóctel con ingredientes típicamente navideños, que pensamos que puede ser un final goloso, aunque digestivo con el que finalizar la copiosa comida del día 1 de enero.

¡Feliz Navidad, Próspero Año Nuevo y salud!

CHAMPAGNE COCKTAIL

-Cava, 1 copa.
-Brandy, 1 golpe.
-Cointreau, 1 golpe.
-1 terrón de azúcar impregnado en Angostura.
Se elabora directamente en la copa. Se decora con una ramita de grosella o una piel de naranja.

JIJONA ALEXANDER
-Pasta de turrón de Jijona, 1 parte.
-Crema de leche, 1 parte.
-Brandy, 2 parte.
-Licor de almendras, un golpe.
Se prepara en coctelera. Se sirve en una copa alta, con un bolita de chocolate de en borde de la copa.

ROSE MARTINI
-Zumo de limón, 1 parte
-Néctar rosas Búlgaras, 1 parte.
-Vodka, 1 parte
-1 cucharadita de azúcar.
Se elabora en coctelera. Se sirve en copa de Martini, decorado con un pétalo de rosa.

WINTER DAIQUIRI
-Zumo de limón, 1 golpe.
-4 orejones.
-1/4 vaina vainilla.
-1 partes de brandy.
-1 parte de licor de avellana
-1 cucharadita de azúcar.
Se elabora batidora, con hielo pilé. Se sirve en copa de cóctel o vaso ancho, en su defecto. Se decora con un orejón y una vaina de vainilla.

fuente/afuegolento.com/

Propiedades saludables del ibérico

Posted by Administrador - Diciembre 10th, 2009

La alimentación a base de bellota hace que la grasa del jamón sea rica en ácidos grasos monoinsaturados, como el ácido oleico, considerados como las grasas más saludables.

Los productos derivados del cerdo ibérico son el resultado perfecto de una combinación entre un animal, un ecosistema y una elaboración tradicional basada en técnicas milenarias.

En concreto, el jamón ibérico es un producto único en el mundo dentro de la denominada dieta mediterránea cuya presencia se remonta a la época romana.

Las características físicas que mejor definen a este producto tan característico son la estrechez de la caña, el color de la uña y lo estilizado de su silueta.

En cuanto a las características organolépticas vienen determinadas principalmente por tres factores. La gimnástica funcional del animal, es decir el ejercicio que realiza cuando se ceba en el campo, ya sea a base de los recursos de la dehesa, bellotas y pastos, o de pienso que produce una especial textura y una dureza muscular de las piezas que constituyen la base anatómica de los jamones.

Los otros dos factores son la raza del animal y su alimentación durante la fase de engorde que produce un alto nivel de grasa intramuscular (veteado) y el tipo de grasa hace que el jamón al corte presente un aspecto muy brillante y untuoso.

La alimentación a base de bellota hace que la grasa del jamón sea rica en ácidos grasos monoinsaturados, como el ácido oleico, considerados como las grasas más saludables. Como curiosidad, el contenido en colesterol es más bajo que el de carnes magras como pollo o pavo. Por otra parte, el jamón ibérico aporta vitamina E, vitaminas del grupo B y ácido fólico. Tiene un importante contenido en hierro y proteínas de alta calidad y digestibilidad.

fuente/agrocope.com/

Aliméntate bien en la tercera edad

Posted by Administrador - Diciembre 9th, 2009

Nutrirse bien es importante en todas las etapas de la vida, pero en la tercera edad, es fundamental.

Una buena alimentación aporta los nutrientes necesarios para aumentar la agudeza mental y los niveles de energía, fortalecer el sistema inmunológico, resistir enfermedades y recuperarse con mayor rapidez.

Conforme se envejece, la relación con la comida cambia junto con el cuerpo: si de joven, los alimentos chatarra no ocasiona ni cosquillas, en la vejez puede causar estragos. Comer bien en la tercera edad es la clave para mantenerse con una mente aguda, un balance emocional, un sistema inmune fuerte, una actitud positiva y mucha energía.

Obstáculos en la dieta

Existen obstáculos que evitarán que lleves una dieta adecuada. Estos obstáculos surgen con la edad y son de diversos tipos: desde los físicos hasta los emocionales: los cambios en el estilo de vida son muchísimos, pues el adulto mayor, en caso de enviudar, tiene que aprender a vivir solo, y acostumbrarse a ello es difícil. La soledad y la depresión, así como algunos medicamentos y malestares físicos, también afectan la dieta y el apetito.

El metabolismo disminuye su absorción efectiva de nutrientes después de los 40 años, además de generar menos saliva y ácidos estomacales. Cada año el metabolismo se vuelve un poco menos eficiente. Por ello tiene que comer alimentos más nutritivos para compensar esos nutrientes que no se absorben. Un multivitamínico también es una buena solución.

Los mejores alimentos que puede consumir son los que se comen de forma natural y enteros, como las frutas y verduras, los granos enteros, las nueces y las legumbres. También incluya lácteos ricos en calcio y carnes sanas y llenas de proteínas como el pollo, el pescado y el huevo. Algunas otras recomendaciones que puede seguir para mantener una alimentación benéfica para su edad son las siguientes:

- Aumenta tu consumo de agua.

- Es importante obtener la cantidad recomendada de vitaminas y minerales necesarios.

- Incluye alimentos ricos en fibra para reducir el estreñimiento.

- Si consumes más calcio y vitamina D ayudará para tu salud y fortalecimiento de tus huesos.

- Reduce el azúcar.

- Consume menos sal para retener menos líquidos y evitar la presión alta.

- Mantén un colesterol bajo consumiendo pocas grasas.

Debido a los cambios de estilo de vida y a un metabolismo más lento, toma en cuenta la calidad y la cantidad de los alimentos. Para controlar tu peso y mantener una salud óptima, enfócate en comer con eficiencia: escoge alimentos con un alto valor nutricional y no calórico.

Perdiendo el apetito

Todo lo anterior no tiene sentido si no sientes hambre. Consulta a tu doctor para saber si esto se debe a algún medicamento; y de ser así, analizar si se puede cambiar de dosis o de medicina.

Si no sientes hambre porque muchas cosas te saben insípidas, prueba estos ingredientes que le dan más sabor a las comidas y son nutritivos:

1. Aceite de oliva

2. Vinagres

3. Ajo

4. Cebolla

5. Especias, incluyendo canela, clavo, jengibre y cúrcuma.

Si no quieres aburrirte de comer lo mismo, también puedes probar cambiando algunos alimentos. Por ejemplo, consume pan integral, multigrano o de avena, en lugar de pan blanco. Incluso existen panaderías y tiendas de autoservicio que producen panes con recetas de Europa o Asia: así puedes conseguir pan de frutos secos, de cebolla, de ajo, ciabatta, etc.

Comer bien a tu edad es más fácil de lo que crees: enfócate en los carbohidratos buenos, prefiere los productos hechos con granos enteros – arroz, pan integral, avena – en lugar de los hechos con harina refinada como el pan blanco.

Lo crudo tiene más fibra: Come por lo menos una porción diaria de sus frutas y verduras en forma cruda. Además de mantener su valor nutricional alto en fibras, vitaminas, minerales y enzimas, es una forma fácil de eliminar el estreñimiento y no requieren preparación.

La mejor forma de cocinar vegetales es al vapor: preserva más nutrientes. La segunda opción más saludable es sofriéndolos. Hervirlas libera nutrientes al agua, pero puedes utilizarla para hacer caldo.

Escoge proteínas magras: Aves, pescado, huevos, frijoles, nueces y tofu son todas fuentes de proteínas, por lo que es fácil variarlas. Prueba cocinando pollo o pavo sin piel o pescado horneado, asado, hervido o al vapor y gozará de una comida con mucho sabor, sin grasa y baja en colesterol.

Mucho calcio: Todos los lácteos no son creados igual. La leche, el queso y el yogur retienen su contenido de calcio, a diferencia del queso crema, la crema y la mantequilla. Escoge productos bajos o libres de grasas. Si eres intolerante a la lactosa, consume productos bajos o libres de lactosa. O si lo prefieres, consume un suplemento alimenticio para seguir obteniendo los beneficios del calcio.

Escoge bien las grasas a consumir: Opta por grasas saludables como el aceite de oliva y de girasol, aguacates, nueces y semillas.

fuente/impre.com/

Hamburguesa sin complejos

Posted by Administrador - Diciembre 2nd, 2009

El origen de esta pieza de carne se sitúa en la Rusia medieval

Pocos platos tienen su mala fama. ¿Es tan mala para la salud como dicen? ¿Está reñida con una comida de calidad?… Hagamos de abogado del diablo culinario. Cuatro cocineros de primera línea hacen su particular reinterpretación de este plato.

Carne de ternera a la plancha, pan para acompañar y una guarnición, tal vez tomate y lechuga en la versión más tradicional. Proteínas e hidratos de carbono contenidos en un plato sano y equilibrado al que muy pocos le podrían poner pega alguna. Pero si picamos la carne y pasamos a llamarlo hamburguesa este plato sano se convierte en el paradigma de la comida basura. Es cierto que esta mala etiqueta ha sido ganada a pulso en las últimas décadas y es bien merecida cuando la calidad y origen de la carne es cuestionable. Pero, por el otro lado, la hamburguesa, cuando sus ingredientes son de calidad óptima, no tiene nada que envidiar a otros platos y, además, como demuestran las recetas que muestran en ES cuatro cocineros de prestigio, admite una amplia gama de combinaciones y reinterpretaciones. Tanto con tradicional carne de vacuno como tomando como base otros ingredientes.

La clásica hamburguesa de vacuno es un plato sabroso que, pese a su sencillez, permite una enorme cantidad de variaciones. Para cocinarla, lo más recomendable es elegir una pieza de carne magra, aunque un poco de grasa le aportará más jugosidad. Si es un corte muy magro, se le puede añadir una parte de carne de cerdo, aunque, eso sí, si este es el caso habrá que alargar la cocción. Si se opta porque el carnicero nos la pique –muchas personas prefieren estar presentes cuando lo hace–, hay que tener en cuenta que se deberá cocinar el mismo día o bien congelarla, ya que en ella proliferan más fácilmente las bacterias que en un corte de carne sin triturar.

Antes de cocinarla es conveniente sacarla de la nevera una hora antes. Si le damos nosotros la forma, se le puede añadir una picada de ajo y perejil, sal y pimienta, y, al ponerla en la sartén, no esperar a que esté demasiado caliente la plancha, pues sólo conseguiríamos quemar la carne por fuera. Pasados 4 minutos darle la vuelta (sólo una vuelta por lado) y dejar otros 4 minutos.

Si ser exigente con la carne que elegimos es importante, también lo es con qué la acompañamos, pues si a los ingredientes mencionados añadimos toda la parafernalia habitual en los restaurantes de comida rápida –bacon, queso, mayonesa y patatas–, el equilibrio nutricional se vuelve a romper. Con todo, hay que pensar que ocurre lo mismo cuando hacemos una ensalada –plato insignia de la dieta sana–, donde la lechuga es mero acompañamiento de una salsa roquefort, nueces, picatostes, jamón…

Los locales donde ir a comer algo antes o después de salir a tomar unas copas, sobre todo en las ciudades, ya las servían a su joven clientela junto a perritos calientes –o frankfurts–, y no fue hasta mediados de los setenta, principios de los ochenta, cuando tímidamente abrieron las primeras cadenas que popularizaron, en su cara de menor calidad, la hamburguesa en España. Pero esa masa de forma circular o semicircular ya se encontraba en los menús diarios de las mesas españolas, aunque bajo el nombre de bistec o filete ruso –carne picada pasada por huevo, pan y harina, y frita–, no porque sea una especialidad adoptada de ese país –al igual que la ensaladilla rusa–. Si podría guardar, en cambio, relación con el steak tartar.

Aunque la hamburguesa se haya extendido por el mundo de la mano de los estadounidenses, sus orígenes son europeos. Según Lola García y Mar Valdecantos, autoras de El libro de la hamburguesa y la comida rápida (Alianza Editorial), los antecedentes se remontan a la Rusia medieval, donde los guerreros tártaros colocaban una pieza de carne bajo su montura para que esta se ablandara y comerla picada y cruda después de un largo día en las estepas: lo que hoy se conoce como steak tartar. Los marineros que cubrían las rutas del Báltico fueron los que importaron el gusto por el filete de carne picada a Hamburgo, que lo hizo suyo bajo el nombre de filete de Hamburgo. En el puerto de esa ciudad, parece ser que, alrededor del año 1891, el cocinero Otto Kuasw servía a los clientes de su local la carne picada de vacuno frita en mantequilla con un huevo frito entre dos rebanadas de pan tostado. Gran parte de su clientela la conformaba la marinería que embarcaba rumbo a América, la misma que, ya en puertos estadounidenses, empezó a pedir en las tabernas “una hamburguesa”. La fórmula básica más conocida hoy –pan, carne picada, mostaza, mayonesa, pepinillo y cebolla– no llegó hasta que el texano Fletcher Davis se plantó con su puesto de venta ambulante en la feria mundial de Saint Louis, para vender burgers. Pero fue en 1955 cuando se fundó el primer McDonald”s, probablemente uno de los responsables de la baja popularidad–dietética, claro– de la hamburguesa.

¿Por qué se la considera la abanderada de la comida basura? Sin caer en la tentación de dar crédito a las innumerables leyendas urbanas que han circulado durante años, principalmente es por el procesado de las materias primas en los fast food, donde los niveles de grasa, colesterol, sodio, azúcares, potenciadores del sabor o conservantes es muy elevado, lo que hace poco saludable su consumo, mucho menos si es habitual.

Y le cuesta quitarse la fama. Supongamos que ponemos encima de una mesa una hamburguesa de carne de primera calidad, un apetitoso plato con foie gras a la plancha y unos callos a la madrileña. Probablemente la primera sería la peor parada en cuanto a plato saludable y de calidad, cuando en realidad el foie gras contiene muchísima más grasa (85%) y los callos no se alejan demasiado. Vincent Marks, catedrático de Bioquímica Clínica en la Universidad de Surrey y autor de Nación en pánico: desvelando mitos sobre la comida y la salud, va más allá cuando sugiere que el término comida basura se utiliza como juicio moral sobre ciertos estilos de vida, y no como categoría científica. El experto considera que no hay malas comidas, sino sólo malas combinaciones, y la hamburguesa no es ni mucho menos nociva, ya que “provee de energía de una forma apetecible, la clave está en prestar menos atención a los alimentos individuales y sí a la dieta en su conjunto”, añade. Último punto con el que coincide Gregorio Varela, catedrático de Nutrición del CEU San Pablo de Madrid y presidente de la Federación Española de Nutrición, quien se declara defensor de la hamburguesa: “Es un plato que contiene elementos básicos para nuestra dieta: carne roja –rica en vitaminas, hierro y tiamina–, pan –cereales–, lechuga, cebolla, tomate, e incluso el ketchup, mal considerado sin motivo alguno, pues no contiene grasa”.

Para Varela todo depende de la cantidad y la frecuencia. “No es lo mismo una hamburguesa sencilla que una completa, que no está mal de vez en cuando, siempre que no se haga un rascacielos ni se recurra a las raciones dobles. El problema actualmente es que hay una tendencia a no dejar nada en el plato, es más, se quiere más”. La cocción también es importante, no sólo desde un punto de vista gastronómico, también nutricional. Por ello, como pasa con el resto de los alimentos, cuanto más hecha esté la hamburguesa más se habrán reducido los valores nutricionales, sobre todo las vitaminas. “Para mantener el valor nutritivo siempre es mejor cocinar a una temperatura no excesiva y no mucho rato”, señala.

Hace tiempo que las hamburguesas se colaron en las cartas de reconocidos restaurantes, tanto en su versión clásica como en la más innovadora, y no es raro degustar este plato en muchos de los más prestigiosos establecimientos de España. Las recetas que ofrecen estos restaurantes desarrollan el concepto de la clásica hamburguesa de carne, pero también exploran el territorio de otras materias primas. Cuatro de los más prestigiosos chefs de España han querido compartir con ES sus particulares interpretaciones de este plato y ofrecerlas a sus lectores.

/lavanguardia.es/

Palomitas en el cine, un horror nutricional

Posted by Administrador - Diciembre 2nd, 2009

Una bolsa mediana del popular aperitivo y un refresco equivalen a 3 hamburguesas y 12 porciones de mantequilla, asegura una experta estadounidense.

Olvídense de Freddy Krueger o los zombies devoradores de humanos. Los verdaderos malos de la película hace tiempo que se han escapado de la gran pantalla y acechan en una inocente bolsa de palomitas de maíz convenientemente acompañada de su refresco favorito.
Y es que los sobresaltos que nos pueden causar una buena cinta de terror son una suave caricia para el corazón comparado con el ataque al que sometemos a nuestro cuerpo cuando nos entregamos a ese hábito universal que no entiende una tarde de cine sin las consabidas palomitas.
Un amplio análisis del valor nutricional del popular aperitivo que venden miles de salas de las grandes cadenas de cines de Estados Unidos ha puesto sobre la mesa tal cantidad de calorías que ha sorprendido hasta los consumidores que creían estar llevándose a la boca un alimento relativamente saludable.
Una bolsa mediana de palomitas y un refresco también mediano contiene nada menos que el equivalente calórico de tres hamburguesas tipo McDonals untadas con doce porciones de mantequilla.
Ante semejante revelación, algunos dirán que mucha gente se lo pensará dos veces a partir de ahora antes de pertrecharse de su ración de palomitas. Lo cierto es que la organización sin ánimo de lucro que ha hecho el estudio -el Centro para la Ciencia y el Interés Público-hizo un trabajo similar hace 15 años y, lejos de lograr una moderación del consumo, este se ha popularizado aún más hasta el punto de constituir un complemento tan lucrativo para la industria como las películas que proyectan en sus salas.
¿«Quién podría esperarse unas 1,500 calorías y una cantidad de grasa dañína para el corazón que, a lo sumo, habría que repartir en tres días?», se pregunta Jayne Hurley, la nutricionista responsable del trabajo. «Toda esa grasa saturada es la que contiene una barra de mantequilla de la que compramos en el supermercado». Y valor calórico del famoso ‘combo’ sería el de dos barras de mantequilla.
Aún compartiendo una porción pequeña de palomitas entre dos personas eso implicaría consumir el valor de un día de grasas saturadas, que son las que taponan las arterias y están vinculadas con la enfermedad cardíaca.
Otras de las paradojas que saca a la luz el estudio es que muchas personas que van al cine hacen bien en comprar palomitas de maíz en lugar de dulces y productos azucarados, que tienen una propaganda más negativa. «La realidad es que usted no estará adoptando una sabia decisión en ninguno de los dos casos», subrayó Hurley.
Los dos gigantes de la exhibición de películas en EE UU, Regal y AMC, han salido al paso del nuevo informe argumentando que ambas probaron alternativas más saludables tras los análisis similares realizados en 1994, pero no fueron bien recibidas por la mayoría del público. «Las palomitas de maíz y otros alimentos ligeros son vistos como un placer adicional y no como parte de una dieta habitual», dijo en defensa de estos productos el presidente y director de Regal, Greg Dunn.

/lavozdegalicia.es/